¿Por qué la caída del imperio romano dio lugar al feudalismo?

La caída del imperio romano hizo imposible la manutención del sistema esclavista, sistema base de su economía y por ello fue uno de los causantes de la caída del imperio. Este sistema necesitaba dos condicionantes para su estabilidad:

  1. La exigencia de importaciones de esclavos de forma regular, ya que la mano de obra necesita ser reemplazada una vez culminada su vida útil.
  2. Un ejército permanente y suficientemente poderoso como para mantener a raya una posible insurrección esclava.

Las condiciones laborales a las que se veían sometidos influían en el rendimiento de la mano de obra haciendo que ésta no fuera eficiente. Algunos postulados defienden que uno de los motivos por el cual se les otorgó libertad a estos esclavos, fue para suprimir los gastos de manutención e incrementar el rendimiento de trabajo al otorgarles la libertad y tierras para que a las explotaran a cambio de diversas sustracciones, como por ejemplo, la señorial y eclesiástica. De este modo se da paso a lo que hoy conocemos como sistema feudal.

¿Cuáles fueron las causas y claves de su estabilidad?

El feudalismo europeo fue el sistema político, económico y social predominante desde el siglo XI hasta la revolución industrial (XVIII). La base de la economía era la explotación de la tierra, de la que el monarca era propietario de forma directa (tierras señoriales) o indirecta (feudos). El señor se reservaba las tierras que otorgaban un mayor rendimiento, mientras que las tierras marginales, es decir, con menor rendimiento, las entregaba a los siervos para que fueran ellos quienes las explotaran. Una situación que difería mucho del mundo rural respecto al mundo urbano.

Mundo rural

La familia campesina era una unidad de producción y consumo, ya que practicaba una economía natural. Desde la explotación del recurso natural, pasando por la transformación y finalmente, el consumo.

El campesino tenía plena autonomía en la elaboración y transformación de los productos que necesitaba para garantizar su subsistencia y la de su familia. Afrontaba las sustracciones del monarca y la iglesia. Esta sustracción se aplicaba para el mantenimiento de los estamentos eclesiásticos, nobles  y para el mantenimiento de las ciudades. En raras ocasiones, generaba un excedente con el que poder establecer relaciones de compraventa en el mercado local de la ciudad.

Mundo urbano

Dentro del mundo urbano había otro tipo de producción, la artesanal. El artesano no produce bienes para la ingesta, produce utensilios. Bienes con valor de uso con una esperanza de vida más prolongada que los consumibles. Por ejemplo, las herramientas que el agricultor necesita para producir los bienes de consumo alimentarios. Los artesanos se organizaban en gremios, a través de ellos, ganaron derechos y honra para su estamento y protegieron su monopolio de la amenaza de la competencia. La especialización profesional de la artesanía fue acompañada de una división y ampliación de estos.

¿Existe alguna relación entre población, recursos y la sustracción feudal?

En todo contexto histórico hay fases de crecimiento y decrecimiento, es trabajo de la economía y el resto de las disciplinas estudiar los patrones para crear predicciones. Los científicos sociales intentarán aproximarse a la realidad por inducción y deducción. Pero, es muy fácil teorizar sobre el pasado desde el presente, así lo hizo en los años 80 el historiador Guy Bois cuanto él mismo estableció la siguiente tijera de precios:

Fase de crecimiento y decrecimiento de Guy Bois:

 

Tasa de sustracción: en la fase de crecimiento la tasa de sustracción disminuye, al haber mayor cantidad de producto en circulación no es necesaria una tasa tan elevada, ya que una tasa menor cubre las necesidades tanto de los estamentos nobles y eclesiásticos como el mantenimiento de las zonas urbanas. Por el contrario, en la fase de decrecimiento, al disminuir la población, también disminuye el empleo del sol y por lo tanto también lo hace la producción total y  en consecuencia el volumen de sustracción. Es por ello que se incrementará la tasa de sustracción, para sustraer la cantidad necesaria para mantener las ciudades y satisfacer las necesidades de los estamentos que no producen bienes de consumo alimentarios.

Ocupación del suelo: en la fase de crecimiento, el incremento de la población hará que deban ocupar las tierras marginales. Ya que las tierras con un rendimiento más óptimo quedarán completamente ocupadas. Este hecho permitirá obtener un producto total mayor al tiempo que hará disminuir la productividad.

En la fase de decrecimiento pasará lo contrario. La disminución de la población permitirá volver nuevamente a ocupar sólo las tierras con un rendimiento mayor gracias al abandono de las tierras marginales. Hecho que hará que el la productividad incremente la vez que disminuirá el producto total circulante.

Población: en la fase de crecimiento la población vuelve a aumentar, ya que también lo hace el producto total circulante. En la fase de decrecimiento la población disminuye debido a la caída del producto total circulante. Una vez que las tierras que ofrecían un mayor rendimiento eran ocupadas completamente, no quedaba otra que ocupar las tierras marginales que ofrecían un rendimiento menor. Como la lógica demográfica que sigue una economía feudal es la lógica maltusiana, la población crecía exponencialmente mientras que la producción lo hacía aritméticamente, esto afectaba al crecimiento o decrecimiento de la población. Una vez que la producción de alimentos no podía abastecer a la población que había, ésta empobrecía y comenzaban las hambrunas y epidemias que llevaban a la disminución de la población. En la fase de decrecimiento no sólo había menos producto total circulante sino que además los campesinos debían soportar la exacción feudal más agravada debido a que aunque la productividad cayera, las ciudades y nobleza necesitaban seguir nutriéndose mediante de la producción rural, ya que, no se contemplaba la existencia de ciudades y todas las actividades que se desarrollaban en ellas, sin la existencia de un excedente agrario.

Esta disminución de la población a la vez servía para volver a equilibrar el sistema, ya que con su disminución se dejaban de trabajar las tierras marginales y así volvía a incrementar la productividad que en relación a la población permitía mantener la estabilidad del sistema.

Pero es un pez que se muerde la cola, ya que será esta misma estabilidad la que llevará a la inestabilidad de nuevo cuando la población vuelva a crecer debido a la prosperidad económica.

 Productividad: entendiendo la productividad como la relación entre lo que se produce, los recursos que se utilizan para producir y el tiempo socialmente necesario establecido para producir cada unidad, en la fase de crecimiento, la productividad decae, mientras que en la fase de decrecimiento la productividad incrementa. Las fuerzas productivas en la época feudal eran mediocres en comparación a las actuales. Hecho que hacía que la producción fuera ineficiente. Hay una relación directa entre productividad y población: cuando aumenta la población aumenta la ocupación del suelo. Todo funciona bien mientras se ocupa el sol más fértil, es decir, el que ofrece un rendimiento óptimo. En el momento que éste se ocupa por completo no queda más remedio que ocupar los suelos marginales, es decir, que ofrecen un rendimiento decreciente.

Cuanta más tierra se destina a la producción agrícola, menos se destina al pasto. Éste aporta el abono que la tierra necesita, incrementando su productividad. Es en este momento cuando comienza a gestarse los condicionantes que llevaran a la fase de decrecimiento, ya que la población irá aumentando a la vez que la producción irá disminuyendo. La disminución de la productividad junto con el incremento demográfico serán a los condicionantes que harán entrar nuevamente a la etapa de decrecimiento. Cuando la población disminuya y nuevamente sólo se cultiven los suelos mes fértiles, con mayor rendimiento y se destine parte de la tierra en el pasto, permitirá no sólo la producción de productos derivados, también la producción de abono. Así nuevamente se volverá al equilibrio que llevará a una nueva crisis de forma cíclica.

Volumen de renta feudal: en la fase de crecimiento, aunque hay menos productividad, hay más producto circulante. El volumen de renta feudal incrementa ya que hay más productos al que hacer sustracción. El incremento de la población llevará al incrementó de la explotación de la tierra y por tanto el incremento de la producción total, aunque ésta no sea tan eficiente ya que cae la productividad. Debemos asociar producción total a volumen de renta feudal. La relación es la siguiente: a mayor producción total, más volumen a sustraer y por tanto más volumen de renta feudal.

En la fase de decrecimiento pasa justo lo contrario. Como la población cae, la cantidad de tierra total explotada también lo hace y por tanto también el producto total circulante. Aunque la productividad es más eficiente, la producción total es menor. La relación vuelve a ser la misma pero con el resultado inverso. A menor producción total, menor volumen a sustraer y por tanto Menor volumen de renta feudal.

Por lo expuesto, podemos afirmar que hay una fuerte relación entre la población, los recursos y las sustracciones dentro del modo de producción feudal  y su sostenibilidad. La alteración de uno afecta la estabilidad del otro.

Bibliografia citada
Bois, G.(1980): “Què és el feudalisme?”,l’avenç, nº33, pp. 23-30.
Feliu, G. i Sudrià, C (2013):Introducció a la història econòmica mundial.Ed.UBe.Barcelona.
Hinrichs, E. (2001): Introducció a la història de l’EdadModerna.Ed.Akal.Madrid.
Krietde, P. (1979): Feudalisme tardà i el capital mercantil.Ed.crítica.Barcelona, pp.1-40.
López, J.T. (2011): Introducción a la economía, Ed.Pirámide.Madrid.
Schultz, H. (2001): Historia económica de Europa, 1500-1800.Ed.Siglo veintiuno de España editores.Madrid.