James Cook, nacido en Marton (Inglaterra), el 27 de octubre de 1728, fue un navegante, explorador, cartógrafo y capitán de la Royal Navy. Estuvo once años navegando el pacífico, descubriendo varias islas hasta el momento desconocidas y realizando una cartografía a gran escala con una exactitud extraordinaria, gracias a su dominio del sextante. También gracias a Charles Green, astrónomo que lo acompañó en su primer viaje, y a un cronometro fabricado por Larcum Kennedy, para poder calcular el tiempo transcurrido entre el mediodía solar del meridiano de  Greenwich y el mediodía solar del lugar donde se encuentra el observador, para poder calcular su posición en mitad del océano.

Cook, en su primer viaje llevaba consigo varios científicos, entre los que se encontraban Joseph Banks y Daniel Solansen, ambos botánicos, que recolectaron durante su periplo por el pacifico más de 4.000 especies desconocidas en Europa. Cook también fue el primer europeo en tener un contacto más exhaustivo sobre la población indígena.

COOK

El capitán James Cook provenía de una familia humilde, donde se dedicaban a tareas rurales. Desde joven se embarcó en la marina mercante, donde fue escalando puestos hasta convertirse en comandante. Poco tiempo después, ingresó en la marina real británica, donde participó en la Guerra de los Siete Años, donde trazaba mapas para luego ser utilizados contra el enemigo.

Dada la gran habilidad de Cook para la cartografía, en 1768 la Royal Society lo contrató para partir hacia el océano pacífico. Más concretamente hacia Taití, descubierta recientemente, para observar el tránsito de Venus sobre sol. En junio de 1769 llegó a su destino a bordo del HBM Endeavour,  y se dispuso a trabajar de inmediato. Una vez terminadas las observaciones y recogidos todos los resultados, en junio del mismo año Cook abrió las instrucciones secretas que le había proporcionado el almirantazgo. Éstas apuntaban al capitán Cook a ir en busca del continente del sur. Los idealistas de la “tierra firme” afirmaban que en el mar del sur debía encontrarse una gran masa de tierra habitable para compensar la esfera terrestre.

Durante este recorrido en busca del continente, descubrió y exploró varias islas como las islas de la Sociedad, en Australia oriental, cruzando toda la barrera de coral y Nueva Zelanda, demostrando que eran islas independientes y cartografiándolas de un modo excelente. El Endeavour arribó a Londres en julio de 1771.

Dado el gran éxito de la primera expedición, la Royal society contrató de nuevo a Cook para que llegara lo más lejos posible del hemisferio sur, y aclarar si verdaderamente existía “Terra Australis”. Esta vez iba acompañado por otro barco, el Adventure, capitaneado por Tobias Fourneaux, mientras que Cook gobernaría el Resolution. En su viaje llegó hasta donde ningún hombre había llegado nunca, convirtiéndose el primero en circunvalar el círculo polar antártico.

MAPA COOKDurante la travesía volvió a visitar las islas ya descubiertas en su primera aventura, para perfilar con más exactitud los mapas que hizo con anterioridad. En este segundo viaje también descubrió Isla Oriental, Las Marquesas, las Islas Tonga, las Nuevas Hébridas, Nueva Caledonia y otras islas de dimensiones más reducidas. El itinerario culminó en 1775. El resultado del viaje fue la confirmación de que no existía tal continente austral, pero si una gran masa de hielo impenetrable. Junto con el descubrimiento de todas las islas halladas, realizó un mapa muy completo del océano pacífico, asemejándose en gran medida al que conocemos en nuestros días gracias a los satélites.

Con la revolución industrial como telón de fondo, volvieron a solicitar los servicios de Cook para, en esta ocasión, intentar hallar un paso por el nordeste que comunicase el océano Atlántico con el océano Pacifico. El objetivo era encontrar una ruta alternativa para comunicar Inglaterra con el sudeste asiático, y no tener que desplazarse hasta el Cabo de Buena Esperanza para llegar a dicha zona.

En esta travesía también fue acompañado por otro buque, el Discovery, capitaneado por Charles Clerke. Pusieron rumbo a Tasmania, nueva Zelanda y Taití, para luego seguir navegando hacia el norte y descubrir isla Navidad y las islas Hawái. Luego se dirigieron más al norte, bordeando la costa norteamericana, hasta llegar al estrecho de Bering, confirmando que no había ningún paso, tal y como afirmaban los geógrafos de la época. Regresaron a Hawái para pasar el invierno, y fue en este lugar donde encontró la muerte en 1779 a causa de una reyerta con la población nativa. El capitán Clerke se hizo cargo de la expedición, pero moriría seis meses más tarde.

Del capitán Cook podríamos destacar varios aspectos. Entre  los más importantes encontramos los avances y puesta en marcha de nuevas fórmulas de navegación más fiables y más exactas, su excelente habilidad cartográfica para describir al detalle la geografía del paisaje, su manejo de la tripulación y su gran capacidad de liderazgo (consiguió que se alimentaran bien y no sufriera bajas por escorbuto), la inmensidad de especies que trajo consigo para estudiar y entender mejor la fauna y flora de aquellas tierras lejanas y su faceta literaria, ya que a la vuelta de sus viajes, entregaba el diario de abordo al almirantazgo para su posterior edición y venta de ejemplares, donde narraba todas las aventuras vividas durante todos estos años de navegación. En definitiva, el mejor navegante del siglo XVIII.

Bibliografía 

-Cook, J., & Price, G. A. (1988). Los viajes del Capitán Cook,(1768-1779). Ediciones del Serbal.

-Cook, J. (2013). Historia de los viajes del capitán Cook por mar y tierra

-Lobera, I. J. (2018). Navegación e Historia de la Ciencia: 1768-2018. 250 años del primer viaje de James Cook. Journal of Negative and No Positive Results: JONNPR, 3(7), 542-558.

-Santo Domingo, M. T. (2003). Los viajes del capitán Cook en el siglo XVIII: una revisión bibliográfica. Universidad de Barcelona.