Introducción

A partir de la segunda mitad del siglo XIX se empezó a estudiar el fenómeno y autores varios de los principales movimientos y estudiosos del capitalismo, como el caso de Karl Marx, que realizaba su labor de estudio en torno a la alienación del trabajo los individuos de las clases populares en las fábricas, de este modo, sus estudios se centraron en la explotación de los oprimidos en beneficio de una pequeña clase burguesa. A partir de las aportaciones de los autores como Kocka se nos desmiente que el capitalismo fuera fruto de la Industria y mediante la aportación de nuevos datos en sus estudios nos aproximan a las situaciones capitalismos que se dieron en China, Arabia y Roma a partir del siglo II aC, hasta el desarrollo de la actividad comercial europea en la edad Media tardía.
En los siglos posteriores, la explotación del comercio fue dando una evolución del capitalismo comercial principalmente en Europa, con todo el transcurso de la época medieval su desarrollo sólo se dio en tierras europeas, pero entrada la edad moderna se expandiendo con respecto a sus fronteras más allá del océano Atlántico, hacia América, convirtiéndose en el comercio triangular. Por otra parte atravesó las fronteras orientales hacia Asia, por tierra. Por tanto, mediante sus aportaciones de Kocka nos aporta su finalidad de demostrar al público que la actividad capitalista surgió mucho antes de que se iniciara su estudio en el siglo XVIII orientado hacia el capitalismo financiero. De esta manera nos demuestra su desarrollo centrándose especialmente su foco en Europa como cuna de la actividad y dejando a los otros dos continentes estudiados (Asia y América) como participantes en su evolución a lo largo de la historia. También, nos aproxima a las tipologías de estudio del capitalismo y los principales autores que se han referido desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la actualidad.

Breve resumen del capitalismo a lo largo de la historia: el movimiento económico

         «En la literatura especializada se encuentran diferentes respuestas a la pregunta acerca del momento en el que surgió el capitalismo. Esta diversidad de respuestas no solo es el resultado de manejar distintos conceptos del capitalismo, sino también del hecho de que en la realidad social y económica resulta poco frecuente hallar cortes bien delimitados» (2). Desde siempre ha salido el mito que el capitalismo, surgió en Europa Medieval, alrededor del siglo XII, pero esto no es una afirmación del todo clara, ya que llevaba mucho tiempo desarrollándose en China y Arabia en siglos anteriores.

No se sabe del todo bien cuando nació el capitalismo, pero es sabido que en los grandes imperios antiguos ya se daban rutas comerciales, con una moneda y una comunicación entre varios pueblos, como por ejemplo el caso de la ruta de la seda, Mesopotamia o las rutas que protagonizaban travesías al transcurso del Océano Índico. Ya se tiene constancia del nacimiento de un capitalismo comercial en China de la dinastía de los Han (206 aC – 220 dC), en el seno de los Estados Funcionarios, donde se daba un comercio ya establecido con una moneda propia.

De hecho, se ha encontrado constancia de que estas prácticas comerciales iban más lejos que sus territorios y llegaron a Europa, ya que se ha dado el descubrimiento de unas tumbas con cuatro cuerpos de individuos chinos en territorios británicos, de la igual que se han encontrado objetos y monedas de oro procedentes de Roma en la India. En posterioridad, bajo el dominio de la dinastía Song (960-1279), China desarrolla un comercio marítimo hacia la India (3), el mundo árabe y hasta alcanzar las fronteras orientales. La aportación principal al marco de esta dinastía fue el sistema artesanal, donde el trabajo era gestionado por funcionarios.

Mediante estas afirmaciones se puede comprobar que el capitalismo, la economía como motor de cambio, como guía. Siempre han tenido interrogantes del momento en que la economía se convirtió motor de movimiento, aquí, mediante las afirmaciones de Kocka podemos destacar que el fenómeno nació con mucha anterioridad siglo XVIII, mediante las rutas comerciales de los antiguos imperios clásicos.

En la Europa Medieval tardía (siglo XII -XV) inicia de nuevo la actividad comercial. El mercader se convierte en el principal factor del capitalismo y surgirán en primer lugar las rutas terrestres y posteriormente, las rutas comerciales marítimas, donde se podrán observar flotas de 50 a 100 barcos. En esta etapa surgirán las asociaciones de comerciantes que se convertirán en forma de pequeñas sociedades las que eran formadas habitualmente por parejas de mercaderes. Entre estos siglos, Arabia y China permanecerán paradas comercialmente, y las capitales de la actividad convertirán Verona, Venecia y Florencia, cuna de las empresas y de banqueros donde cabe destacar la figura de la familia Medici. En este marco, donde aparece la figura bancos con finalidad de operaciones, cambios y giros económicos, aparecen los talleres, por lo tanto, la primera industria.

Hasta el momento hemos estado hablando de capitalismo comercial y agrario, que el largo de los siglos que van de XV al XIX, se fue extendiendo a nivel mundial junto con el comercio, convirtiendo de este modo Europa en líder del capitalismo.

Con el inicio del colonialismo aparece el capitalismo de plantación producido mediante un trabajo de esclavitud, y dado principalmente en Sudamérica y África. La finalidad de esta actividad era el logro del poder, el prestigio. Esta práctica es conocida en el Sur de Europa como capitalismo de la corona, y hay que enfatizar que el beneficio económico, mediante la actividad aumentó mucho entre 1550 y 1750, de un 7% al 35% (4).

A partir del siglo XIII se dio en Europa, principalmente occidental, el capitalismo de finanzas el cual fue introducido mediante la industria, especialmente en las grandes empresas que posteriormente surgirán. A partir de aquí se establece una fuerte diferencia entre el capital y la sociedad, por lo que, la sociedad – en general – trabaja y vende su fuerza de trabajo. En paralelo, el siglos XII y XVIII se da la expansión del capitalismo agrario en los Países Bajos e Inglaterra, pero tal y como especifica Weber no se puede comparar el capitalismo moderno con el capitalismo antiguo, ya que, a partir de ahora se dará una lucha de precios en el mercado, y antes había acuerdo (5).

El capitalismo financiero fue avanzando de forma continuada entre los siglos XIX y XXI, hasta la entrada de la crisis económica de 2008. El inicio del capitalismo industrial se dio en Inglaterra y Norte América todo desarrollándose hacia el sur y este de Europa. Con la industrialización se dio la división del trabajo, y de esta manera, cada individuo empezó a tener un objetivo de trabajo – un papel dentro de su puesto de trabajo-. A partir del capitalismo industrial, la competencia se hace más fuerte, surge la lucha de precios que da pie a innovaciones, especialmente en la tecnología y la utilización de nuevas fuentes de energía agilizando la producción.

Con todo, destacar que las empresas se han ido transformando mucho en el marco de los últimos 200 años especialmente, con el aumento de la competencia. Así, los cambios que se dieron, fueron especialmente ligados a la figura del capitalista el que da un giro, de ser empresario, el cual cambia de ser inversor y empresario a sólo ser inversor. De esta manera se convierte en el Capitalismo Gerencial que se desarrolla primeramente en los mismos lugares que triunfó la Revolución Industrial: Alemania, Estados Unidos y Japón.

De este modo se establece un juego de azar que provoca un incremento del capitalismo financiero en los años ’70 dando importancia al poder económico. La inversión entró en juego mediante el deseo de poder y convierte el Neoliberalismo, sobre todo a partir de los ’90 tras la caída de la URSS, así como nos especifica Carreras (6) protagonizado por la privatización de las empresas y la reducción de prestaciones sociales, que se ‘habían facilitado en años anteriores con el socialismo democrático. Las principales figuras del Neoliberalismo fueron Roland Reagan en EEUU y Thatcher en Gran Bretaña. Por su parte, los socialdemócratas apoyaban al pueblo mediante prestaciones, desarrollo de muchas empresas públicas y la intervención en la economía, entre los años ’30 y ’70.

Actualmente, una década después del inicio de la crisis económica del 2008 podemos especificar que los principios estudiados por Marx podrían establecerse hipotéticamente ya que seguimos en una sociedad de clases que se encuentra oprimida por una pequeña clase dominante; el mercado sigue siendo el motor económico ya sea por un capitalismo industrial, gerencial o de ocio dando atractivo a los avances tecnológicos. Destacar el estudio de Keynes sobre el mercado como objeto fundamental pero en este caso hay que decir, que comparado a siglos anteriores, la fluidez y la globalización de este centros de cambio comercial se ha dado mediante los avances tecnológicos. Las empresas han desarrollado desde el capitalismo de comercio, agrario, de plantaciones, el de finanzas y el gerencial, así podemos afirmar las empresas – la industria – son el factor que mueven la fuerza de mercado y han sido los agentes económicos desde la edad media en la actualidad.

La modernización de la economía japonesa después de la Segunda Guerra Mundial (1945-1970): Ejemplo de cambio.

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Durante la Guerra de Corea, Japón fue el principal constructor de armas de los americanos. Fuente de: https://actualidad.rt.com/actualidad/view/90396-cronologia-conflicto-corea-norte-sur

Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial (1945) Japón fue una de las principales naciones derrotadas. Su economía, demografía, industria, comercio … quedaron arruinados. Físicamente, las ciudades también quedaron totalmente destrozadas y la moral social hundida. Los individuos ya no creían con los políticos y el pueblo estaba desmoralizado (7). En el momento posterior a ser derrotados de la Segunda Guerra Mundial, Hirohito fue relegado de su sitio – aunque después siguió como emperador -, emperador y símbolo de la nación. Habían estallado dos bombas atómicas en el país, y la nación se había quedado sin ningún medio de transporte. En estos momentos Estados Unidos, después de ganar la Batalla del Pacífico, consolidó su hegemonía en la reconstrucción del nuevo orden internacional – mediante la carta del Atlántico y las conferencias de Yalta y Potsdam -(8). Aprovechando la situación, EEUU ocupan Japón donde creó dos organismos de control. En primer lugar «El Consejo Aliado para Japón» con sede en Tokio; y en segundo lugar, la “Comunidad del Extremo Oriente en Washington”. Todo gobernado por MacArtur, al que se le ha llamado gobernando con una mezcla entre el poder absoluto de los antiguo Shogun y del espíritu colonizador y patriota de virrey Británico. Era el jefe supremo de SCAP (9).

A partir de 1945 y hasta 1947 se siguió un modelo similar al que se utilizaba en la antigüedad en las colonias asiáticas de los colonos Europeos. De este modo MacArthur decidió mantener las estructuras de poder niponas a Hirohito pero transformándolo en democrático. En segundo lugar, se decidió desmilitarizar Japón, y adoptar grandes reformas económicas, administrativas y sociales. Muchas instituciones quedaron obsoletas y la prensa se censuró. Incluso, los periodistas provenientes de EEUU no podían entrar en el país asiático. Se crearon nuevas Universidades y se impuso el sistema de vida americano.

Con la imposición de la Constitución de 1947 también obligada por los ocupantes, fue un intento de anular el pasado Japonés para impedir que se repitieran las ansias imperiales pasadas. La Constitución, firmada el 3 de noviembre de 1946 y entrada en vigor el 3 de mayo de 1947, bajo la hegemonía estadounidense, hizo cambiar radicalmente la política, tan exterior como interior, de Japón. Por un lado, el Emperador quedaba como símbolo del Estado y de la unidad del pueblo (10), pero ahora, el poder de la soberanía quedaría en manos del pueblo. También la renuncia del país a la guerra por derechos soberanos, la antigua Cámara de los Padres fue reemplazada por la Cámara de Consejeros – que serán elegidos por el pueblo – y, finalmente, el poder ejecutivo cayó en manos del Gobierno, responsables ante el Parlamento y la Dieta. De esta manera – como ya se ha especificado – el Emperador fue reducido a medida humana, fue transformado en figura democrática como monarca constitucional, modelo británico y símbolo del estado y del pueblo. Aún así – la contemplación democrática – unos 200.000 japoneses fueron alejados de su lugar de trabajo público mientras se tomaban tres medidas (11):

Como primera medida: La disolución de los zaibatsu. Individuos con intereses en todos los aspectos comerciales e industriales de japón y que se había hecho creer que habían provisto en el país de lo necesario para la guerra y la expansión territorial -. En los proyectos de estos no estaban la creación de una economía competitiva y libre. Estaban administrados por la oligarquía.

Segunda medida: Aprobar leyes con el objetivo de romper el paternalismo industrial y crear un nuevo movimiento independiente de sindicatos – los trabajadores tuvieron derecho a organizarse -, sistema de relaciones laborales- establece los mecanismos de negociación industrial – y la ley sobre la norma de trabajo – que introducía los principios establecidos en la Organización Internacional del trabajo – del mismo modo que lo realizaban los países democráticos occidentales. Se trata de las leyes que representaban la política, primeramente la ley sobre los sindicatos y la ley de las normas de trabajo (12).

Finalmente, como Tercera medida: El programa de reforma agraria que se puso en marcha al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y lo que acababa con las estructuras rurales terratenientes que ponía las tierras en manos de pocos. De esta manera las tierras pasaron a manos de colonos mediante el pago, los arrendatarios se convirtieron propietarios, y emergió una nueva clase social rural (13).

Estos primeros años de la presencia estadounidense en Japón fue descrita como una época de castigo y reforma (14). Pero en el 1947, después de romper las relaciones con la URSS (15), esta política cambió radicalmente. A partir del momento se dio una política de reconstrucción económica y se detuvo la inflación con las medidas introducidas en 1949 por el Consejo de la Misión Económica Norteamericana en Japón: se proporcionó la ayuda necesaria para la recuperación de la industria.

En 1955 los dos partidos: Liberal y Demócrata (16) se unieron en el partido Liberal-Demócrata. Estos dos partidos de iniciativa privada, en un principio no aceptaban la ayuda y las reformas de EE.UU., pero cooperaron tanto en la política interior como con la política exterior que les proporcionaban los ocupantes (17).

La población en los años siguientes de la guerra fue en aumento, ya que debido a la pérdida de las colonias y de la Guerra, los soldados volvieron hacia Japón y, a raíz de ello el crecimiento demográfico fue muy acentuado entre en 1947 y 1949, con una aproximación de 4 hijos por mujer. Este hecho provocó un empobrecimiento económico situando al país en una producción de dos quintas partes de la que tenían antes de la guerra, en 1937. De esta manera se provocó una fuerte desempleo del futuro convirtiéndose en un «problema demográfico» (18) , aunque este problema ya era conocido mucho antes, desde después de la caída del imperio japonés, en 1945.

A partir de 1948 se estableció una regularidad con la aprobación de la «Ley de Protección Eugenesia» mediante la que se regularizaban los nacimientos: autorizaba el aborto por motivos justificados, como por ejemplo el motivo económico. De este modo se regularizó la tasa de natalidad ya partir de 1949 fue descendiendo de un 33 ‰ a un 28’1 ‰ en la década de los cincuenta, y va disminuyendo un 1 ‰ anual hasta estabilizarse al 17 ‰ y 19 ‰ a finales de la década (19).

Con la estabilidad demográfica y gracias al impulso industrial que sufrió el país con la Guerra de Corea, Japón fue el encargado de la construcción de la armamentística. El PIB per cápita fue aumentando de forma gradual entre 1945 y 1956 un 7% anual. De este modo alcanzaron cifras superiores de antes de la Guerra, en 1940, a partir de 1956 fue, incluso, más acelerado. En cuanto al PIB el crecimiento más acentuado se dio entre los cincuenta y los sesenta que aumenta un 9,6% anual. Pero antes hubo una bonanza gracias a la ayuda de EEUU con alimentación, fertilizantes y productos del petróleo valorado en 2.000 millones de dólares (29). En el período que transcurrió la Guerra de Corea se fueron dando momentos de recesión y momentos de auge, hasta la llegada de la inflación monetaria del Banco de Japón (1959-1961) con un crecimiento anual del PIB del 15% (21).

En el mes de junio de 1950 estalló la Guerra de Corea y, Japón se convirtió en la base de las Naciones Unidas. Para esta guerra los americanos realizaron muchos pedidos en Japón – ya que sus empresas en creaban la armamentística -, lo que condujo a la creación de nuevas industrias (22). Con todo ello el Japón se situó en el tamaño de la industria de países occidentales. Así que se dio una relación entre el capital y el trabajo (23) en la industrialización, la fabricación de la armamentística de la Guerra de Corea y el surgimiento de la empresa única keiretsu (24), anulando la competencia, provocando un crecimiento económico en el país asiático dotándolo de las herramientas necesarias para años más tarde convertirse en una de las potencias económicas mundiales.

Se puede afirmar que a raíz de estas reformas y de la nueva industria Japón se vio muy beneficiado por los servicios de EE.UU. y por la combinación de respeto y autocracia del proyecto de MacArthur, que detenía las huelgas y sindicatos en el proceso de producción de bienes y dinero, mediante la distribución de los recursos, sin intentar controlar las operaciones. Las reformas que se iniciaron en 1949 en manos de un banquero asociado a la «línea Dodge» había parado la inflación de la posguerra, había equilibrado el presupuesto y la creación de las empresas nuevas, lo que demostró que la pérdida de las infraestructuras japonesas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial no fue tan negativo para el posterior aumento económico de Japón (25).

Entre los años cincuenta y los años sesenta la economía japonesa fue expandiéndose muy rápidamente, con una tasa anual de crecimiento de un 11 por ciento a lo largo de los años sesenta. Se puede afirmar que una de las causas de este crecimiento, que explican esta magnitud de recuperación económica de después de la Segunda Guerra Mundial ha sido la estabilidad política que desde los años cincuenta ha mantenido con la victoria conservadora en el poder. De acuerdo con todo ello hay que enfatizar que el país siguió creciendo económicamente, consolidando su liderazgo en la década de los setenta (26).

En conclusión, nos encontramos ante el estudio de un país, el cual se vio derrumbado por la Segunda Guerra Mundial y que, mediante el programa de modernización económica y las nuevas leyes y reformas implantadas por los ocupantes – Estados Unidos – vio incrementado de forma considerable su poder económico entre los años cincuenta y sesenta consolidando este aumento en los setenta. Con todo, destacar que los primeros años de posguerra tuvieron repercusiones de castigos y de cambios dirigidos al pasado japonés, intentando evitar el sentimiento de imperialismo que los venía de atrás. Un fuerte crecimiento demográfico, controlado por la ley eugenésica, el surgimiento de unas nuevas estructuras sociales y el crecimiento de una nueva industria – especialmente bélica – y la nueva Constitución de 1947, dieron el punto de partida al levantamiento económico del presente país.

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Desarrollo económico de Japón en los primeros años de postguerra.

La problemática historiográfica actual

Los estudios económicos surgieron ya bien entrado el siglo XVIII, y como se ha podido constatar no fue hasta la Revolución Industrial que empezaron a aparecer estudios del capitalismo, donde se afirmaba que esta actividad había nacido en el seno de esta Revolución. A carácter general, se pueden destacar el trabajo de tres autores clásicos: Marx, Weber, Shumpter o Ricardo, los cuales parten sus estudios siempre centralizando el foco económico en el continente europeo.

En primer lugar, Marx, considera que el mercado desarrollado es el elemento central que mueve la economía. Este entraba su estudio en las clases trabajadoras como motor económico oprimidos por la clase burguesa, lo oprimía la sociedad trabajadora. Por su parte Weber, destaca sus estudios sobre la historia de la modernización de occidente desvinculado de la época de occidente. Este describe cómo debe ser el modelo presente de las empresas capitalistas, y la dirección efectiva de una empresa. Mediante los principios de los estudios de los dos autores, podemos afirmar que se trata de unos estudios historiográficos centrados con el capitalismo en historia económico, los cuales tienen su foco de partida en la Europa del siglo XVIII, en el seno de la industrialización y en el estudio de la evolución social mediante la opresión. Enfatizar que, tanto el uno como el otro se centran exclusivamente en el estudio del capitalismo.

Pero, a partir de los años veinte y treinta del siglo XX se empiezan a encontrar autores, en primer lugar John Maynard Keynes el que a pesar de ser economista se centra en un estudio más antropológico de la economía y, afirma que los sentimientos y las ansias los seres humanos tienen un papel muy importante en el desarrollo del papel del capitalismo. Con todo no se aleja a los más clásicos a la vez de realizar sus estudios, ya que en «The Great Transformation» publicado en el 1944 desarrolla los principios del mercado, partiendo de los caso de Gran Bretaña del siglo XIX, por tanto, no aleja del viejo continente.

El historiador Fernand Braudel centro también su estudio en el mercado como principal herramienta del capitalismo, pero su problemática se centra en el estudio exclusivo a partir del siglo XV, por lo tanto, enfatiza que sin ir más lejos, antes no había capitalismo, detalle que ya hemos desmentido en palabras de Kocka. Se centra en la competencia mercantil como atractivo capitalista.

Finalmente, Arrighi, el cual ya se centra en la investigación de forma global, no centrándose exclusivamente en el estudio partiendo de Europa. Este, enfatiza que se trata de un fenómeno global, el capitalismo, y que va evolucionando. Por tanto, según sus palabras, afirmamos que el valor analítico del capitalista no acaba en occidente. En primer lugar, nos especifica que el capitalismo se funda en los derechos de la propiedad individual y decisiones descentralizadas que determinan los resultados. En segundo lugar, se da una coordinación de los diferentes agentes económicos por un lado los mercados y los precios; y, por otro la competencia y la colaboración. Finalmente, concreta que el capital es básico en la economía del futuro – del presente -. Todo ello con la tendencia del desarrollo de las empresas – decisiones, acciones y responsabilidades – con derechos privados.

Aunque se podrían destacar muchos más autores, cabe destacar que la principal problemática que encontramos a la hora de realizar un estudio sobre el desarrollo económico siempre está concretado bajo los mismos autores y centrado como principal foco Europa a partir del siglo XVIII. Como ya se ha especificado la economía o más bien el capitalismo nació en los antiguos imperios clásicos: China, Roma o Arabia poseían unos inmensos mercados y grandes rutas comerciales, las cuales en muy pocos golpes han sido incluidas en los estudios. Con todo habría que aclarar que la problemática posiblemente viene dada por el foco de interés que consiguió la Revolución Industrial en el campo económico, con el incremento masivo de la oferta y la demanda de la producción. Ahora bien, no hay que olvidar que todo esto queda ligado en primer lugar, el capitalismo agrario y en segundo lugar, el capitalismo de plantación, ya que mediante la ruta de Comercio Triangular, se asentó en Gran Bretaña la Revolución Industrial, fruto del comercio de las materias primas, la elaboración y la venta de este.

La problemática en historiografía de Japón

Japón ha sido posiblemente uno de los países asiáticos que ha realizado más giros en cuanto a su economía. Se han dado varias etapas de estudio y entre todo, cabe destacar que la historiografía referente a sus estudios no han llegado hasta ya bien entrada la década de los cincuenta en España. Especificar pero que la problemática ha llegado raíz del estudio de la economía, ya que en un primer momento los historiadores se centraban en aspectos de la política o sociología, pero hasta final de la década de los cuarenta no se dieron estudios económicos . De este modo, podemos afirmar que aquellos estudios que encontramos anteriores a la fecha pueden resultar incompletos en la reconstrucción de los sucesos o de la historia del presente país. Con todo, hay que destacar que los primeros estudios que surgieron en la década de los cincuenta tienen la misma problemática, pero que en este caso hacen referencia exclusiva a temas de economía, por tanto, en este caso, la reconstrucción también resulta algo confusa e incompleta. Enfatizar, sin embargo, que la economía influye de forma directa en la política, lo que hace que la realización del estudio se focalice también en este. Con todo, no hay que olvidar la gran importancia en los estudios demográficos para poder reconstruir la historia.

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Japón inicio tardiamente la revolución industrial, hacia la segunda mitad del siglo XIX, en la época Meiji.

Inicialmente, podríamos enfatizar que los estudio en la década de los cincuenta supuso una rotura. El periodo que le precedía estaba marcado por la Segunda Guerra Mundial, lo que dificultó la publicación de libros, pero la década posterior se dio un boom en cuanto a la aparición de artículos relacionados con la economía japonesa. Como ya se ha especificado, el transcurso de los años 1945-1957 Japón que estaba en manos de la ocupación de Estados Unidos, sufría un momento protagonizado por una fuerte autarquía, una privatización de la prensa – censura – y unas reformas muy fuertes impuestas por MacArthur.

Una de las primeras obras que llegaron a España referente a Japón fue la realizada por George Cyril Allen. En el presente estudio cabe destacar que se trata del primer estudio que no es realizado a partir de las molestias y del resentimiento de la Segunda Guerra Mundial. El problema en que se encuentra centrado su estudio es que las investigaciones están mucho más concretas en periodos anteriores en Japón de la época Contemporánea o de Japón de después de la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, se centro mucho en la era de los Meiji, el proceso de alfabetización que se realizó, los cambios en la agricultura y en el inicio de la industria en el siglo XIX. Ahora bien, el objetivo de Allen era estudiar los cambios estructurales y económicos que se dieron a partir de Japón de la época feudalista hasta los cambios dados en Japón como un Estado moderno y capitalista, hasta que se dio inicio a la guerra de Japón contra China, en 1937.

La historia social e institucionals del Japón (…) se suma hoy a la totalidad del conjunto demostrativo de cómo las naciones han entrado en la situación moderna. La importancia de la historia japonesa es indiscutible, a pesar de que se integra en la corriente de la historia mundial desde una fuente distante (…) Es esta la interpretación japonesa como importante por sí misma y significativa en relación con el mundo moderno…» (27). John Whitney Hall, realizó un estudio sobre Japón aproximadamente en 1967, se debe enfatizar en el presente caso de que a diferencia de Allen, este autor no se le puede denominar como un autor Occidental, ya que vivió gran parte de su vida en el país asiático, lo que le otorga una mentalidad diferente a la hora de realizar sus estudios. En el presente caso, se centra en un estudio político – sobre todo de las instituciones – y de las clases sociales. Por tanto, de nuevo nos encontramos con que aborda el tema económico desde una segunda perspectiva y no como primera fuente. Con todo hay que decir que en sí de las transformaciones tan políticas como económicas. «Las despreciables costumbres del pasado serían abolidas y reemplazadas por las prácticas modernas» (28), después de la Segunda Guerra Mundial se implantó la Constitución de 1947, donde se pretendía dejar atrás las ansias y culturas japonesas, especialmente el intento de regreso al imperialismo. Hay que tener en cuenta que Japón fue un imperio, una potencia que tenía en sus manos colonias (29) y, una vez pasada la Guerra Total fue ocupado por los Estados Unidos, los cuales realizaron reformas y nuevas leyes, democratizando y occidentalizando el país, en el fin de dejar su pasado, allí donde debe estar, en el pasado.

A partir de la década de los setenta fueron surgiendo más interpretaciones y estudios socioeconómicos de Japón. Por lo tanto, se dan una mayor cantidad de investigaciones a partir de las cuales es empiezan a abrir los conocimientos sobre la cultura y la sociedad nipona. En las décadas anteriores los libros que habían llegado habían sido realizados por estudiosos de Gran Bretaña y Estados Unidos, en el primero de los casos se debe destacar la importancia que tuvo Japón como sede de la ONU, también la influencia que en recibió mediante «El Consejo Aliado para Japón» con sede en Tokio donde había representación británica. En el segundo de los casos, a través de la ocupación americana, muchos fueron los estudiosos que se interesaron en el pasado de Japón. También cabe destacar que en ambos casos se dominaba la lengua japonesa, lo que otorgaba beneficios a la hora de realizar una búsqueda de información en el país. Aunque la producción aumentó, sobre todo desde los intentos globalizadores japoneses y las fuerzas que los atracaban hacia occidente, en este momento España todavía estaba sometido bajo la dictadura del General Francisco Franco, lo que complicaba la llegada de documentación del exterior, especialmente en lo que se refiere a las culturas orientales. Por lo tanto, la censura de la época franquista aún quedaba vigente, y esto, hizo que las características culturales, sociales, económicos … de Japón se mantuvieran en la ignorancia por la gran mayoría de Españoles.

En la década de los ochenta España iniciaba el periodo democrático, lo que abrió las fronteras y desarrolló un inicio de globalización hacia el mundo oriental, se empiezan a recibir oleadas de inmigrantes y los individuos comienzan a interesarse por el mundo fuera las fronteras españolas y europeas. Con todo, Japón también consolidó su apertura hacia el exterior y la globalización, lo que hizo más sencillo llegar al país y sobre todo llegar a sus fuentes y bases históricas, así, al transcurso de los años ochenta, se expandiendo los sentimientos globalizadores en la sociedad.

En España se empieza a ver la inquietud social por el conocimiento del continente asiático y empiezan a abrirse centros culturales y a realizarse artículos y publicaciones diversas sobre Japón. Por tanto, a partir de este momento ya no sólo encontramos publicaciones que han llegado al país y se han traducido, sino que empiezan a darse publicaciones realizadas por españoles dado la gran importancia que había cogido el estudio del pasado del país asiático. Con todo, hay que destacar la obra de H. Kahochiro Takahashi, donde se introducen nuevos bloques temáticos, nuevos estudios y nuevas aportaciones referentes a la cultura japonesa. De esta manera y mediante la presencia del estudio de este autor, se marca un punto de inicio, un nuevo movimiento, referente los estudios sobre Japón. «Lo primero que debemos tener siempre en cuenta es bajo qué forma social toma cuerpo la fuerza de trabajo, el factor básico y decisivo en todos y cada uno de los modos de producción» (30). Esta obra se basa especialmente en la economía y, en diferenciar en claridad la economía mercantil con la economía capitalista industrial, salvo muy importante como ya se ha especificado la hora de realizar estudios económicos.

En la actualidad y en el transcurso de los últimos treinta años, se ha seguido dando mucha importancia a los estudios realizados sobre el japón. Las inquietudes sociales con respecto a la temática social y cultural, especialmente en lo referente a la época posterior a la Segunda Guerra Mundial con el gran auge económico hasta convertirse en líder y al tema imperial, enfatizar el caso de Manchuria muy estudiado por las torturas – aunque ha sido referente para la medicina -. Con todo, hay que destacar que en su auge económico, Japón fue modernizándose muchísimo con respecto a las nuevas tecnologías y la industria. Pues este tema es lo que en la actualidad ha creado más fascinación en la sociedad, el estudio del desarrollo tecnológico y automovilístico. También, los cómics que han hecho que la sociedad actual se sienta atraída por los manga o animé.

Referente a otros aspectos, destacar que en la actualidad mediante el factor de la globalización, la gastronomía y las tradiciones japonesas han creado atractivo hacia Occidente y, especialmente en España han provocado que muchos individuos practiquen este tipo de ocio o de cocina. Actualmente todos estos estudios se han visto un poco paralizados, ya sea por la crisis económica o por falta de interés pero en cierto modo se ha estancado su producción dejando aquellos estudios que ya habían llegado.

Conclusión

 En conclusión, se puede enfatizar que hasta bien entrada la década de los años cincuenta del siglo XX la historiografía referente a la economía estaba centrada en un capitalismo pertinente desde Europa e iniciándose en el siglo XVIII en plena Revolución Industrial.

Con todo hay que enfatizar que el capitalismo nació a partir de los antiguos imperios mediante rutas comerciales y la base agraria, lo que desarrolló en el capitalismo comercial y se convirtió con el industrial. Especificar que el caso de Japón es totalmente diferente por lo que se refiere al incremento económico, ya que su conocimiento se dio mucho más tarde que el conocimiento del mundo occidental dado a su autarquía y estancamiento que sufrió los primeros años de posguerra.

También destacar que sus estudios se han dado de forma tardía debido al poco acceso a sus documentaciones y debido a que la censura periodística no se abrió hasta bien entrados los años sesenta.

Así afirmamos que se trata de un país que el transcurso de los años cincuenta y hasta el setenta tuvo un fuerte incremento económico el que no fuiste conocido en España hasta bien entrada la década de los ochenta.

Citas: 

(1) JÜRGEN KOCKA (2014), Historia del Capitalismo, Barcelona, Editorial Planeta.

(2) JÜRGEN KOCKA (2014), Historia del Capitalismo,Barcelona, Editorial Planeta, p. 35.

(3) JOSEP FONTANA, Àsia i Àfrica en el comerç intercontinental a «Les formes de subsistència: II. Tràfics i mercats». Materials UOC. Pàg 17 – 22.

(4) JÜRGEN KOCKA (2014), Historia del Capitalismo,Barcelona, Editorial Planeta.

(5) JÜRGEN KOCKA (2014), Historia del Capitalismo,Barcelona, Editorial Planeta, p. 18-20.

(6) ALBERT CARRERAS (2017), Social democràcia / Neoliberalisme.  Material Audiovisual UOC.

(7) Allen, G.C. (1980). Breve Historia Economica del Japón Moderno. Madrid. Editorial Tecnos. Pàg. 202 – 210.

(8) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(9) Fuerzas de ocupación americana.

(10) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(11) ídem.

(12) Aprobadas entre 1946 y 1947.

(13) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(14) ídem.

(15) Con quién formaba el Consejo Aliado por el Japón.

(16) Los dos de ideología conservadora.

(17) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(18) Avila, R. (2007, enero). El repte demogràfic al Japó.

(19) ídem.

(20) Franco, José Franco (2015): “Análisis de la evolución económica de Japón”.

(21) Tetsuji, O. (2015, 16 febrero). 70 años persiguiendo la prosperidad.

(22) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(23) JÜRGEN KOCKA (2014), Historia del Capitalismo,Barcelona, Editorial Planeta.

(24) Pelegrín, A. (2008). Evolución Histórica de la Economia Japonesa: del siglo XIX a la Crisi Actual.

(25) Totgores Sánchez, L.E. (2000), Japón en el siglo XX. De imperio militar a poténcia económica. Madrid. Arco Libros.

(26) ídem

(27) J. Whutney Hall: El imperio japonés. Historia Universal del Seglo XXI, Siglo XXI, Madridm 1973.

(28) Ídem pàg 251- 252

(29) Destacando el caso de Manxúria.

(30) KOHACHIRO TAKAHASHI: Del feudalismo al capitalismo: problemas de la transición. P 16

 

Bibliografía

 

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Documentos en línea 

 

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