Cuando hablamos del pueblo romano, hacemos referencia a un pueblo plenamente religioso donde las divinidades estaban presentes en todo momento y espacio dentro de la sociedad. En muchos casos se ha dado gran énfasis a que el Imperio Romano llegó al punto que llegó gracias a la intervención de los dioses. Ahora bien, esta participación de las divinidades no era realizada de forma desinteresada sino más bien de forma altruista, con el cumplimiento de las obligaciones del hombre hacia los dioses a cambio de esta protección, ayuda …

La importancia que implicaba la religión en la antigua Roma se ha visto reflejada a lo largo de los años que duró esta civilización: templos, altares, esculturas … dan constancia de este fenómeno. Todo esto nos demuestra que el hombre religioso, es el que tiene la finalidad de cumplir con las prácticas religiosas, el cultus “cultivar, velar por”, es decir, cultivar la relación con los dioses, velar por ello. Un hecho curioso es la clara distinción que la sociedad romana hacía de la religión y las supersticiones “actuación no reglada”, “creencia nacida de temores inmotivados” … por lo tanto, sí podemos confirmar que los dos casos nacen de la creencia en fenómenos sobrenaturales pero con la clara distinción en lo que a sus cumplimientos y creencias a lo largo de su desarrollo. Las divinidades son comunes tanto en la práctica religiosa como con la práctica de la magia, pero se distingue en la forma de llevar a cabo los rituales de cada uno de ellos y con la legalidad de los mismos.

En cierto modo, las divinidades, al igual que la religión en la antigua Roma, eran vistas como temor. Las divinidades están por todas partes, tanto en el ámbito privado como en la esfera pública, y dan lo que les dan “te doy para que me des” do ut des, es decir, las divinidades dan lo que la sociedad demanda, pero no lo hacen de forma desinteresada, a cambio exigen o un sacrificio, o una oración … para alimentarlos. Los dioses dan a quien lo merece por el comportamiento, si el hombre se sirve de su religión para satisfacer sus necesidades, a cambio hay que satisfacer las necesidades de los dioses, cumpliendo con el deber y con los rituales .

El pueblo romano da su destino en manos de las divinidades, por eso hay recompensarlo mediante unos rituales que serán realizados de una forma u otra dependiendo de la divinidad a la que se consagran. Hay que especificar que no sólo es importante en el hecho de realizar el ritual, sino la máxima importancia en no equivocarse en ninguno de los pasos ni que nada saliera desagradable, ya que los dioses se podrían sentir ofendidos y crear malos augurios. Por lo tanto, los individuos no pueden cometer ningún tipo de error a la hora de realizar los rituales a los dioses, si no quieren recibir malas consecuencias.

La familia en la antigua Roma era uno de los sectores más importantes ya que era el núcleo privado de una persona: el hogar, la familia … eran quienes abrazaban este sector de cada individuo. Con el tiempo se le fue dando importancia, de cada vez más, hasta llegar a separar los rituales de la esfera pública y los de carácter privado. Cabe mencionar que lo que se conoce por familia en la actualidad, no es lo mismo de lo que se conocía en la antigua Roma. En la actualidad, cuando nos referimos a familia, nos referimos a la familia de vínculo de sangre, de la misma liga; en cambio en la antigua Roma, es contiene familia todos aquellos que vivían bajo el mismo techo, incluyendo el servicio e incluso los prefectos.

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El hogar era el lugar de protección familiar, por lo tanto, lo primero que se debe tener en cuenta, es que la casa debe estar protegida de los mal augurios y de las fuerzas del mal, las que pueden acceder en el hogar por los accesos: debían purificar. Era tan importante esta protección para los miembros de la familia que incluso se habían de proteger los alrededores de la casa, como caminos, especialmente los cruces, entre otros lugares. Las divinidades que se encargaban de esta protección eran las Lares Viales (caminos) y las Lares Compitales (cruces).

En cuanto al interior de la casa las divinidades que se ocupaban del hogar eran las siguientes:

–  Lares, de forma poco definida y de fuerza activa. Son unas divinidades que fueron evolucionando, desde un principio relacionadas con el mundo de los difuntos, después es relacionaron con el mundo del hogar familiar. Por lo tanto, una especie de pacto entre los dos mundos.

– Lares Familiaris, encargados de proteger la vida familiar y protectores del fuego del hogar.

– Penates, de penus “despensa”. Colectivo de manantiales informe, su funcionalidad era cuidar la despensa y la comida de la familia.

– Genius, protección de la continuidad familiar, de la fecundidad. Creían que protegía el paterfamilias toda la vida, ya que éste era el encargado de asegurar la continuidad familiar. Se puede encontrar con diferentes representaciones.

 

 

Entonces nos encontramos con la representación de los dioses de los muertos. Los muertos ocupaban un lugar muy importante dentro del núcleo de las familias de la antigua Roma: sentían miedo y respeto hacia su descanso. De ahí encontramos divinidades que se encargan de asegurar su descanso para que éstos no vuelvan al mundo terrenal.

Identificado con los espíritus de los difuntos encontramos los Manes, que se trata de un colectivo y plural, ya que son un conjunto de numina, son los protectores de los muertos. Se trata de un término de protección, ya que los vivos se protegen de los espíritus malos de los muertos. Su culto se daba en el aniversario de muerte de uno de los miembros de la familia; o también desde el Estado había un conjunto de festividades en su nombre: los Parentalia, los Rosalia y violento.

Por otro lado, también encontramos otro grupo de numinas, los Lemures, que representan los espíritus de aquellos difuntos con experiencias miserables. Estos vagan por la tierra, atormentando a los vivos. Representados como esqueletos, que eran capaces de provocar cualquier sentimiento de temor a los vivos.

 

los Rituales

Los rituales según Cazeneuve, a Duch (2001), hace la siguiente descripción:

Es un acto individual o colectivo que siempre, incluso en el caso de que sea suficientemente flexible para la improvisación, se mantiene fiel a ciertas reglas que son precisamente las que constituyen lo que en el acto hay de ritual. Un gesto o una palabra que no sean la repetición, aunque sea parcial, de otro gesto o de otra palabra, o que no contengan ningún elemento destinado a repetirse, pueden constituir verdaderamente actos mágicos o religiosos, pero no son nunca actos rituales.

Todo esto quiere decir, que la repetición, es una parte importante de un ritual y, por tanto, no hay que confundir lo que es costumbre con lo que es un ritual ya que “llamamos rito a un actora que se Repite con eficacia que es, al menos en Parte, de orden extraempírico “16. Debemos tener en especial mención a que el hombre practica rituales desde tiempos muy remotos, y por lo tanto, desde los hombres más primitivos estas técnicas son estudiadas. En aquellos momentos, la sociedad, estaba caracterizada por entremezclar lo real con lo irreal.

La antropología nos ha hecho llegar a que el hombre por “condición humana” es un ser frágil, el cual necesita de todo tipo de prácticas rituales, ofrecer ofrendas, cumplir promesas para poder llegar a dar compasión a los dioses. El ser humano, y, necesita de la ayuda de los dioses y de la religión para poder dar explicación a los fenómenos sobrenaturales y, naturalmente, a la muerte. Hocart por Duch (2001) especifica que la función del ritual es doble:

1) Alcanzar una meta inmediata y precisa, como por ejemplo, obtener buena cacería, excelentes cosechas, descendencia abundante, etc.

2) conseguir unas finalidadesmás generales que este autor resume como epígrafe “salud”, porqué conviene noolvidar que el rito es una expresión plástica y, a menudo también, dramática del ilimitado interés del hombre por la “vida”

Por su parte, el culto, es una manifestación de los sentimientos, de las actitudes y las relaciones hacia una divinidad u objeto sobrenatural. Así en el mismo libro de Duch (2001) encontramos las características que debe tener un ritual:

  1. pusiera regularidad pautada y Periodicidad, sobretodo en la relación con las fiestas determinadas y aniversarios;
  2. Tienen sentido para ciertas personas;
  3. Se acostumbrado presentar de una manera dramática;
  4. producer unanimidad de sentimiento en la población miedo medio de una

experiencia vicaria y participativa.

  1. No consiguen unanimidad Cuando:
  2. Su frecuencia se insuficiente;
  3. Se excesivamente formalista;
  4. Su dramatismo y sume sentido no son suficientemente “visibles”
  5. Entra en conflicto directo Con otro valores de la Sociedad.

En la clasificación de los rituales, nos encontramos con dos tipos de: los rituales periódicos y los rituales no periódicos. Aquí nos centraremos en los segundos, los rituales no periódicos, los cuales, se llevan a cabo en momentos determinados de la vida, en momentos significativos de los individuos y de la sociedad. En 1909 Arnold hicimos Gennep, introdujo el término “rito de paso”, los cuales están destinado a miembros de la sociedad para poder dar paso de una situación social a otra. Gennep por Duch (2001) especifica:

Los ritos de paso tienen lugar en todos los momentos importantes de la existencia delindividuo, es decir, en los momentos (umbrales) en los que se realiza una “mutación ontológica” de su status. (…) Un rito de paso consta de tres partes: separación, transición y agregación. Es necesario que el individuo se desvincule realmente (ritualmente) de su vida anterior para que pueda ejercer adecuadamente el nuevo rol social que le ha sido asignado por la Sociedad.

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