Desde la antigua Grecia hasta los días actuales, muchos autores han encontrado la inspiración en esta poesía de la ‘Metamorfosis’. Al inicio, durante la época arcaica y clásica, los autores se centraban en las consecuencias históricas y geográficas (justificación de la expansión hacia el oriente), para terminar centrándose más en el contenido lírico y erótico en la época helenística. Al principio de las representaciones del mito, Europa aparecía totalmente vestida y sentada sobre el toro de forma voluntaria, como queriendo marcharse con él. El medio más utilizado para difundir el mito era la cerámica, ya fueran de figuras negras o rojas, pero también los hay en monedas, relieves y, en el caso de Roma, mosaicos. Europa va vestida con la túnica habitual griega / romana.

Figuras Negras. Escuela de disseño Rhode Island.Providence

Una incorporación del periodo clásico (sobre el siglo V aC) es que el toro comenzó a aparecer de color blanco.

Mosaico Romano S. II. Museo Nacional de arte Romano de Mérida

No hay grandes variaciones en las representaciones hasta la Edad Media. En esta época los mitos que tuvieran que ver con los “amores de Zeus” se utilizaban como medio de propaganda para propagar la moralidad cristiana, en una tendencia que se conoce como Ovidio Moralizado. En el caso del Rapto de Europa el toro sería Cristo y Europa el alma. Cristo cuida de tu alma. La vestimenta de Europa varía, empieza a ser representada con vestimentas propias de la época, dejando atrás la túnica griega / romana. Aunque no desapareció, en la Edad Media la tradición mitológica disminuyó en representación, aunque manteniéndose, en algunas épocas, bastante fuertes (por ejemplo con Carlomagno). El problema por el cuál no acabamos de tener esta sensación es porque cambiaron sus concepciones, por lo que no llegamos a identificarlos como mitología griega/romana. No fue hasta el renacimiento que se recuperaron los símbolos clásicos tal como las conocemos hoy en día (es decir, a las concepciones originales.

Rapto de Europa. Museo del Louvre. Paris

En el Renacimiento hay dos variaciones bastante vistosas. La primera es el regreso al concepto más clásico, ya sea en vestimenta como en atributos. El toro ya no varía en el color, que acaba siendo blanco y adornado con flores o corona de aceite / flores. Europa vuelve a aparecer medio desnuda y con la túnica griega. La segunda variación es la aparición (aunque no de forma obligatoria) de las amigas, así como la aparición de un elemento nuevo, los animales marinos.

Otro punto importante a resaltar es que el rapto pasa a ser un momento de celebración, acción menos traumática, como si Europa estuviera dispuesta a marchar con Zeus y no fuera obligada. Este hecho permitió la aparición de más personajes en las obras, así como una visión más festiva de la escena, que llevó a dibujar más el momento que Europa sube al toro que cuando este sale corriendo. Sólo unos pocos autores (entre ellos Tiziano) siguieron dando al mito y a la escena un aire de dramatismo y sobriedad.

Con la llegada del Barroco en el siglo XVIII las imágenes del mito ganan en grandilocuencia, acentuándose el movimiento y la sensualidad, y multiplicándose los personajes.

Rapto de Europa. Museo Bellas Artes. Philadephia.

Aunque los atributos se mantienen, los peces y animales acuáticos toman forma humana.

Finalmente, en los siglos XIX y XX el mito no es tan atrayente y hay pocos pintores y escultores que le dediquen una obra. El más famoso de ellos podría ser Picasso. La escena, y más concretamente Europa, pasa a ser la figura del continente Europeo, lo que hace que crezca el número (como ya hemos dicho, escaso) de encargos artísticos para sitios e instituciones públicas. La figura queda con un valor simbólico (para algunos el mito simboliza el pesimismo por las políticas europeas, los líderes de la unión habrían secuestrado al pueblo, Europa, para sus propios fines) o decorativo. Hay dos versiones de Europa. La sensual, continuista del Barroco, y la que representa al continente, que es una figura sin sensualidad, buscando la dignificación de la mujer.

Rapto de Europa. Museu Picasso. Barcelona

El mito de Zeus y Europa ha sido muy importante a lo largo de la historia, como así lo reafirman las numerosas obras de arte de diferentes disciplinas, y de prácticamente todas las épocas, que se pueden encontrar. Por suerte o por desgracia, hoy en día “la fiebre de la mitología clásica” parece que ha llegado a su fin y la figura de Europa ha quedado relegada a símbolo del continente, y el toro, a un símbolo del zodiaco. Quién sabe quién recordará el mito, más allá de los estudiosos y curiosos, si algún día Europa como continente (o como Unión), deja de existir.

Bibliografia

Panofsky, Erwin y Saxl, Fritz. “Mitología clásica en el arte medieval”. Sans Soleil Ediciones. 2016. ISBN: 978-987-3923-06-7

López Monteagudo, G. Espacio, tiempo y forma. Serie II, Historia Antigua, T.8. “El mito de Europa en los mosaicos hispano-romanos. Análisis iconográfico e interpretativo”. 1995. Pàg. 383-438. Versió digital. [Última Consulta: 08/04/2019]