La evolución de la cultura y de la sociedad en la península ibérica durante la Edad Antigua estuvo muy relacionada con las influencias traídas por las poblaciones fenicias, griegas y romanas tal y como lo demuestran las fuentes escritas y los restos arqueológicos hallados en el territorio que hoy ocupan España, Portugal y Andorra. Actualmente, en la península ibérica sólo se conocen dos asentamientos correspondientes a ciudades griegas, el de Rodhes y el de Empórion, ambos en el norte del litoral catalán, mientras que en la zona del sur y del levante peninsular las principales ocupaciones hasta la llegada de los romanos, fueron fenicias. Tradicionalmente, se ha considerado que estas tres culturas fueron la chispa que encendió el desarrollo cultural, económico y social en los habitantes indígenas sumidos, hasta ése momento, en un oscurantismo cultural. En el presente artículo, quiero poner de manifiesto que la cultura indígena presente des de la Edad de Bronce y especialmente durante la Edad De Hierro fue igual de importante para el posterior desarrollo de la población hispánica. Para ello me basaré en el estudio de una de las zonas de contacto entre indígenas y población foránea más bien conservadas de la península, el Baix Empurdà. En esta región se hallan los restos de dos ciudades, una griega llamada Empórion y una íbera situada cerca del pueblo de Ullastret, separadas sólo por 25 kilómetros.

Empórion se fundó alrededor del 600 a.C. por parte de los griegos foceos, expertos en la importación y exportación de bienes, que tras fundar la colonia de Masália, la actual Marsella, navegaron hacia el sur con el objetivo de fortalecer su comercio por el mediterráneo. Además de una posición estratégica, los foceos andaban buscando un lugar dónde obtener metales, abundantemente presentes en la península ibérica, y tan preciados en Grecia. Para ello, aprovecharon los beneficios geográficos de la zona estableciéndose en una pequeña península en la desembocadura del río Fluvià y sobre los cimientos de un antiguo asentamiento indígena de la Edad de Hierro (segunda mitad del siglo VII a.C-principios del siglo VI a.C), anteriormente usado para el comercio con los fenicios y que ofrecía un gran puerto natural abierto al mar. El nombre que los griegos dieron a la colonia indica claramente cuál era su objetivo, ya que a pesar de la dificultad de encontrar el significado real de Empórion en las fuentes escritas, la gran mayoría de los textos griegos hacen referencia a la palabra Empórion en relación con el comercio o con los negocios.

EMPURIES_MAPA_2A

Mapa de las diferentes ocupaciones de Empórion

 

Primeros contactos entre griegos e íberos

Debido a su objetivo eminentemente comercial, los foceos tuvieron que encontrar en la costa catalana además de una zona propicia para el comercio, a una población indígena proclive a comerciar con ellos. Des de la fundación de la primera colonia griega, la llamada palaiapolis, la ciudad fue creciendo y fue necesaria la creación de un nuevo asentamiento mucho más grande situado a unos metros más al sur de la localización original, separado de la misma por un puerto natural.

Ésta nueva ciudad, bautizada por los arqueólogos como Neápolis, fue fundada aproximadamente unos 50 años después de la llegada de los primeros foceos y presentaba el trazado típico de las ciudades griegas así como los elementos que las caracterizan; las murallas, los templos, las viviendas y el ágora. Esto demuestra que por un lado, la colonia debió ser próspera en cuánto al comercio permitiéndole crecer a modo de una pequeña polis griega y por el otro, que los colonos debieron tener el consentimiento o algún tipo de acuerdo con los indígenas para su desarrollo. En éste punto es dónde toman relevancia los íberos, nombre dado a las poblaciones que habitaban toda la zona del levante y del sur peninsular. La cultura íbera estaba formada por diversos grupos con elementos comunes pero con ciertas diferenciaciones culturales. Concretamente los que habitaban la zona del Empurdà fueron los indiketas, denominados así por los propios griegos, tal y como recoge en sus escritos el viajero y geógrafo griego Estrabón.

El contacto entre griegos e indiketas así como los posibles acuerdos comerciales que tuvieron, se sustentan por en las diferentes fuentes encontradas. Los restos arqueológicos circundantes a la polis griega no permiten demostrar que hubiera un gran asentamiento íbero cercano a Empórion pero sí que existieron un número importante de casas indiketas alrededor de las primeras murallas de la ciudad, así como una necrópolis indígena cercana. En cuánto a las fuentes escritas, existe el denominado plomo de Ampúrias fechado entre el 500 y el 450 a.C. en el cual, en las partes que se han podido reconstruir, se detalla un acuerdo comercial dónde personas con nombres no griegos y probablemente de origen indiketa, tuvieron un papel importante en el traslado de unos barcos por el Mediterráneo.

 

Indika, la gran capital de los indiketas

 

http://www.elpunt.cat

Recreación de la ciudad íbera de Indika

En busca de más evidencias sobre éste contacto y sobre la estrecha relación entre indígenas y griegos juegan un papel primordial los restos de Ullastret, el yacimiento íbero más bien conservado de Catalunya. A pesar de que se han hallado restos de la época de la Edad de Hierro, el primer asentamiento propiamente indiketa data de la primera mitad del siglo VI a.C siendo fortificado en la segunda mitad del mismo. Cómo podemos observar éste asentamiento, situado únicamente a unos 25 kilómetros de Empórion coincide en el tiempo con los años inmediatamente posteriores a la llegada de los foceos. La ampliación del mismo, que llega a triplicar su tamaño original, también coincide con los años de mayor esplendor de la polis griega. La localización, tamaño, planificación urbanística y elementos diferenciadores de clase social del poblado íbero demuestran que albergó a un número de población importante y que probablemente fue la capital de los indiketas, la denominada Indika. En esta gran capital se han hallado vestigios que demuestran el intenso contacto que tuvieron con los griegos de Empórion; las murallas tienen una gran influencia helenística, en las casas más grandes y por tanto de las personas con mayor poder se han hallado cerámicas griegas de una bella factura e incluso se han hallado restos de un camino a las afueras de la ciudad, denominado por los arqueólogos como el camino de Ampúrias, que unía ambas ciudades en una travesía que aproximadamente no duraba más de un día entero. Cabe destacar que la cerámica griega era un signo de estatus social y que se han encontrado piezas que debieron tener un alto valor económico, hecho que indica que tuvo que existir suficiente producto indígena para intercambiarlo por las vasijas

Si bien es cierto que la cultura íbera se desarrolló y alcanzó su apogeo a partir de la llegada de la cultura griega, tuvo que existir una sociedad culturalmente y socialmente avanzada previa a la llegada de los foceos para que la complejidad de la ciudad de Indika, las evidencias de mercadeo entre griegos e indígenas y en especial el rápido crecimiento de ambas ciudades fueran posibles.
Por lo tanto, como podemos observar con estas evidencias históricas, existió un intenso contacto entre indiketas y griegos que permitió crecer económicamente, socialmente y culturalmente a ambos pueblos, dando lugar a un intercambio cultural en el que todos los actores fueron importantes. Así que considero que es necesario destacar el papel de la cultura íbera dentro de la futura sociedad peninsular de la misma manera que tradicionalmente se ha destacado el de los griegos, fenicios o romanos siempre sin negar el grandísimo legado y los nuevos conocimientos que éstos aportaron a las sociedades pre-medievales europeas.

 

BIBLIOGRAFÍA
Benito E.A. et al (2013) Perspectivas historiográficas sobre la colonización griega. Ab.Initia. Nº8. pp 45-85 [en línia] Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4517355
Oller M. ( ) III.3. Griegos e indígenas en Empórion (siglos VI-IV a.C.) : un estado de la cuestión. En Contacto de poblaciones y extranjería en el mundo griego antiguo. Faventia Supplementa 2. pp.187-202. [en línia] Disponible en https://ddd.uab.cat/pub/faventia/faventia_a2013vEXTRAnSUPPLEMENTA2/faventia_a2013vextransupplementa2p187.pdf
Gómez J.M. (1999) Los conceptos de “Iberia” e “Ibero” en Estrabón. SPAL 8. pp.159-187 [en línia] Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=176646
Codina F. (2017) The Iberian Town of Ullastret (Catalonia), an Iron Age Urban Agglomeration reconstructed Virtually. Archeologia e Calcolatori. 28.2. pp. 311-320. [en línia] Disponible en http://www.archcalc.cnr.it/indice/PDF28.2/24_Codina_et_al.pdf